Lo inmersivo es tendencia pero ¿qué define una experiencia inmersiva? ¿cómo afecta al diseño de interfaz? ¿estamos ante una nueva frontera para el Diseño UX?

Recientemente YouTube anunció cambios en su diseño orientados a lograr una experiencia más moderna e inmersiva:
we are rolling out a new look and several features that offer a more modern and immersive viewing experience while also improving how users watch videos.
Nate Koechley, UX Director, YouTube.
Ready for our close up: An updated look and feel for YouTube.
El artículo me motivó a juntar ideas que me rondaban sobre esta tendencia que vuelve con fuerza.
Entornos inmersivos
Comenzaré enumerando situaciones en las que se produce una experiencia inmersiva. Unas son más analógicas y otras más digitales, unas más físicas y otras más virtuales.
- Salas de cine y de teatro
- Museos y exposiciones
- Espectáculos al aire libre como fuegos artificiales, conciertos o incluso procesiones
- Apps de consumo de contenidos audiovisuales (Tik Tok, Netflix…)
- Apps de videoconferencia (Zoom, Meets, FaceTime, Whatsapp…)
- Videojuegos
- Gafas de realidad aumentada, virtual, mixta, extendida
- Metaversos
- Libros en papel o Kindle
Rasgos comunes
Estas experiencias tienen algunos rasgos en común. Por lo general son audiovisuales, aunque aún no logran apelar a los cinco sentidos.
- Oscuridad. Sea artificialmente en una sala de cine o esperando al anochecer, las experiencias buscan aislar al espectador de su mundo y restringir la visión es un elemento que ayuda en esta tarea.
- Aislamiento. Muy relacionado con la anterior. Puedes estar en una sala con cientos de personas pero no las ves.
- Silencio y sonido. Ambos contribuyen a crear la atmósfera deseada. Puede ser la música o un sonido envolvente o el mensaje de “apaguen sus teléfonos móviles”.
- Ausencia de distracciones. Si quieres conseguir una experiencia inmersiva y lograr un impacto tienes que evitar que otros elementos interfieran en la concentración del usuario.
En la web de Imagine Picasso: The immersive exhibition se puede leer lo siguiente. (Las negritas son mías):
Las obras se liberan de sus marcos para ocupar el espacio en un flujo continuo.
Completamente a oscuras a excepción de la luz que emana de las propias obras, cada visitante vive la exposición de una manera distinta. […]
La proyección va acompañada por piezas musicales de Satie y Ravel, contemporáneos de Picasso, pero también de compositores de nuestra época. La música enriquece la experiencia inmersiva, añadiendo una nueva dimensión que abre las puertas al sueño y la contemplación. Déjate guiar por tus ojos y tus oídos, no por lo que tienes en la cabeza.
Ejemplos de experiencias inmersivas
Todos hemos vivido experiencias más o menos inmersivas pero me gustaría detenerme un poco más en algunas de ellas, unas más tangibles y otras más virtuales.
Los museos están experimentando mucho últimamente con nuevas formas de acercar el arte al público.
El Espacio Fundación Telefónica de Madrid acoge frecuentemente videoinstalaciones que mediante pantallas gigantes y envolventes recrean mundos que no existen.
En Barcelona, la Casa Batlló entrega a los niños una tablet que permite recorrer la creación de Gaudí superponiendo elementos de realidad aumentada. Al final del recorrido, dos instalaciones de artistas del siglo XXI cierran el paseo por el edificio modernista.


Las exposiciones inmersivas se multiplican. No visito todas pero guardo buen recuerdo de la del Museo Van Gogh en Madrid. La clave de su éxito pienso que fue integrar elementos extraidos de la realidad y no basarse puramente en pantallas: recreaban la habitación de Arlés o un café de la época, podías sentarte a dibujar, palpar reproducciones en 3D de los principales cuadros…


Desde mi punto de vista, basar las experiencias inmersivas en salas con pantallas gigantes y proyecciones es limitante. No es extraño que muchos asistentes se muestren decepcionados al visitar algunas de estas exposiciones. Por ejemplo, leer las reseñas sobre este Tech Museum en Google. Necesitamos ir más lejos.
La interfaz en el diseño inmersivo
En cierto modo, es como si la evolución de internet, que ha atravesado etapas de texto (blogs, Twitter), imagen (Flickr, Instagram) y vídeo (YouTube, Netflix, Tik Tok) hubiese encontrado su próxima frontera en la inmersividad.
Algunos de los entornos inmersivos que hemos mencionado son apps y webs y tienen una interfaz gráfica con la que interactuar. ¿Cómo es esa interfaz? ¿qué características la convierten en inmersiva?
- Modo oscuro y fondo de pantalla negro. Desde hace algunos años los dispositivos permiten al usuario elegir (o configurar para automatizarlo) un fondo gris o negro para las apps. El principal motivo es no deslumbrar al usuario durante el uso de pantallas en horario nocturno. ¿Te recuerda a algo que ya hemos dicho? Efectivamente, a la oscuridad de las salas de cine y de otros espectáculos. No tengo datos sobre el número de personas que han sustituido las horas de sofá frente al televisor por el consumo de contenidos audiovisuales al irse a la cama pero los movimientos de las empresas parecen apuntar a que son muchas.
- Aislamiento. ¿Se consumen estos contenidos audiovisuales individualmente, en tu pantalla y con tus auriculares?
- Sin distracciones. Lo habitual es que a partir de una hora del día los móviles entren en modo nocturno y oculten las notificaciones, es decir, las distracciones, con lo que la inmersión en la tarea es mayor.
- Ocultar la interfaz. Y llegamos a uno de los puntos más importantes. La tendencia que se va imponiendo es integrar los controles de la interfaz en los vídeos superponiéndolos o, directamente, ocultarlos.
Podemos comparar la interfaz “tradicional” de visionado de fotografías en Instagram con la interfaz de los reels o de Tik Tok. En estas últimas, los marcos desaparecen, como en la exposición Imagine Picasso. No obstante, me parece más destacable cómo en otras situaciones son los elementos de interacción los que desaparecen. En una videollamada, por ejemplo, sea personal o en un entorno de trabajo, se tiende a ocultar los controles.


Se busca la inmersividad, evitar distracciones y en ocasiones es configurable y es el usuario el que decide si desea ocultar la interfaz.
¿Es mejor la interfaz tradicional o la inmersiva? Un objetivo es ocultar la tecnología para hacer la interacción más natural. “Cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”. Sin embargo, pensemos de nuevo en el ejemplo de las salas de cine, con más de cien años de historia. Aunque estés a oscuras siempre son visibles las luces de emergencia y las que señalizan la salida.
¿Cuál es el equivalente en las interfaces digitales? En los dispositivos con pantalla táctil normalmente basta con tocarla. En ordenadores, mover el ratón o pulsar una atajo de teclado. Es decir, no hay un estándar. No hay tampoco una convención que diga que debe existir un comando para salir de este modo inmersivo.
Personalmente, en la mayoría de las situaciones prefiero no ocultar los controles. Ahora puedes llamarme boomer. Mi visión de la usabilidad es eliminar piedras del camino del usuario y, si multiplicamos el número de piedras por el número de usuarios el resultado son muchas piedras en el camino. Bastaría con llegar a una buena solución y que se generalizara para eliminar este punto de fricción.
Desde que tengo memoria ha existido el modo “pantalla completa” con su botón de ESCape. Una solución similar evitaría los típicos problemas:
- “cuelga tú, que no veo el botón para terminar la llamada”
- “¿cómo se comparte pantalla?”
Y momentos de espera, desorientación, frustración…
Experiencias inmersivas y el futuro de las UI
Hemos visto que las interfaces en los últimos tiempos, especialmente en entornos audiovisuales, tienden a integrarse o desaparecer. Existen tendencias como Zero UI, término acuñado por Andy Goodman en 2015. En la versión extendida y en remoto del Curso Esencial. Introducción al Diseño UX profundizamos en las posibilidades de las interfaces futuras.
Los altavoces inteligentes como Alexa han avanzado mucho en los últimos años. Sin embargo, todos acaban incorporando pantallas, ya que en ocasiones son necesarias o más convenientes, por ejemplo, para elegir entre varias opciones o mostrar una ruta.
Pienso que todavía estamos en los inicios de este nuevo paradigma y que lo que experimentamos ahora es rudimentario comparado con lo que disfrutaremos en las próximas décadas.
Reflexiones finales
Me gustaría terminar este texto con lo que debería haber sido el inicio pero que he pospuesto para ir directamente al grano.
“Inmerso” significa “sumergido en un líquido” pero se suele usar en sentido figurado para hacer referencia a:
- estados de concentración y máxima atención
- estar absorto, ensimismado
- desatendido del mundo exterior
- entregado a la meditación o la contemplación
Es decir, consiste en salir de este mundo y entrar en una realidad que no existe, que es sólo una percepción. Se puede alcanzar a través de experiencias como las mencionadas en este post o incluso al sufrir enfermedades mentales.
Dicho todo esto, me permito recordar que se puede lograr una experiencia inmersiva con un artefacto que lleva cientos de años entre nosotros y es muy fácil de usar. Busque un sillón cómodo y una luz adecuada y sumérjase en la lectura de un libro de su autor favorito.


