Entrevista a Óscar Mangas, Design Lead en Toqio

“Mi verdadera pasión es leer. Cuando hay algo que contar, escribir. Cuando el tiempo lo permite, dibujar.” Óscar Mangas (Madrid, 1974) es Design Lead en Toqio. Conoce su trayectoria y su visión del mundo del diseño a través de la entrevista que ha concedido a CursoUX.

¿Cuánto tiempo llevas en la profesión? 

Empecé a dar mis primeros pasos en el mundo de internet allá por 2001, haciendo labores de maquetación y diseño gráfico además de redactar manuales de software para academias de formación. Fue en 2003 cuando comencé a introducirme en temas relacionados de forma específica con la usabilidad y la investigación con usuarios. 

Ha sido un viaje de 20 años por el momento y echar la vista atrás empieza a dar un poco de vértigo. He visto nacer el smartphone, las redes sociales, la web 2.0, las CSS, YouTube o Google Chrome y ahora la inteligencia artificial. Esta experiencia me permite ver las cosas con cierta distancia y prudencia. Si hay una cosa que el tiempo te da es que todo está lleno de matices y existen distintos ángulos desde los que mirar lo que te rodea y saber que en todos, quizá, hay algo de razón. Una consecuencia de esto es que suelo alejarme de las grandes frases y las ideas rotundas. Todo es relativo, incluso en nuestro sector.


He visto nacer el smartphone, las redes sociales, la web 2.0, las CSS, YouTube o Google Chrome y ahora la inteligencia artificial. Esta experiencia me permite ver las cosas con cierta distancia y prudencia.

— Óscar Mangas

¿Qué te hizo interesarte por el diseño UX?

Desde que empecé a leer sobre temas de investigación con usuarios y usabilidad (a comienzo de los años 2000 no había bootcamps ni nada que se le pareciese), siempre interpreté que había una profunda conexión entre algunos aspectos originarios de la disciplina UX y, por ejemplo, determinada experiencia laboral que por aquel entonces yo ya tenía. Ahora se habla mucho de market fit, lean, necesidades de usuario, etc., pero de una forma u otra yo ya tenía todos esos procesos en la cabeza ya que había hecho mucha investigación de mercados manejando tanto cuanti como cuali. Es decir, yo ya había trabajado testando productos y recogiendo información sobre los mismos para que tuviesen la mejor comercialización posible. Por tanto, una cosa llevó a la otra y, aunque ya tenía cierta experiencia como maquetador y diseñador gráfico, ya intuía (y sabía) que ese no era mi camino. Cuando leí y profundicé en temas como la arquitectura de información, usabilidad o investigación aplicada al mundo digital, entonces supe que ahí tenía terreno de aprendizaje y encaje profesional.

En definitiva, mi entrada en la disciplina fue a través de las técnicas de investigación con usuarios, algo que traía conmigo debido a mis estudios de Sociología. A otro nivel, mi interés original por la disciplina UX surge como un intento por entender cómo interactuamos con la tecnología y qué impacto tiene en la vida de cada uno de nosotros. Esto ha sido una constante a través de todos estos años.

¿Para qué empresas has trabajado? ¿Qué destacas de cada una de ellas?

Siempre digo que he vivido dos etapas en mi vida profesional. Los primeros diez años los pasé trabajando para distintas consultoras o agencias. Mi verdadera escuela de aprendizaje fue Xperience Consulting (actual UserZoom), donde pasé cinco años trabajando en todo tipo de proyectos para una amplia variedad de clientes. Además, di mis primeros pasos en algo que me gusta hacer a día de hoy y que disfruto mucho: la gestión de personas. En aquel entonces no solo reclutaba a nuevos miembros del equipo sino que, además, tenía que realizar la gestión de su día a día. Una de mis mayores satisfacciones de aquel periodo fue el equipo de cinco consultores UX que recluté y gestioné para el área de internet de MAPFRE. Hacíamos labores de arquitectura de información, análisis de procesos, wireframing y testeo con usuarios. 

Además, en aquel entonces también tuve la oportunidad de trabajar en la definición y el desarrollo de la herramienta UserZoom, que ha llegado a ser una referencia mundial con una valoración actual de 800 millones de dólares. Siempre estaré agradecido a Alfonso de la Nuez, Javier Darriba y Xavier Mestres por darme la oportunidad de trabajar con ellos.

Finalmente, desde UserZoom fui moviéndome a otras consultoras de las que siempre aprendí algo. Fue en el año 2010 cuando decidí irme a Londres, donde pasé cinco años hasta mi vuelta a España en 2015. Es precisamente en Reino Unido donde dejé atrás la consultoría y empecé a trabajar en desarrollo de producto digital continuado para empresas como Piksel o TES Global. Esta última, del sector EdTech, la disfruté mucho y supuso una evolución no solo en la forma que tenía de entender el desarrollo de producto sino también en la propia gestión de personas. 

Al volver a España en 2015, aparte de para BBVA en 2018, continué trabajando en startups que tenían sus productos en fases muy iniciales. Entre ellas, StratioBD (2016), Nucoro (2016-2018), Agentero (2019-2021) y Toqio, donde empecé en 2021 y continúo hasta el día de hoy. 

He de decir que donde más a gusto me siento es en empresas en fase seed o inicial, donde el producto o su idea todavía tiene una gran abstracción y hay que tangibilizarlo desde la nada. Creo que tanto la incertidumbre como la abstracción se llevan bien conmigo.

Acabas de comentar que en 2010 te fuiste a Londres a continuar tu carrera. Fuiste un pionero al dar el salto a entornos de trabajo internacionales.

Así es, fue en 2010 cuando tomé la decisión y, sin duda alguna, volvería a hacerlo. Los cinco años en el Reino Unido han sido los más importantes de mi carrera profesional hasta ahora. Durante ese tiempo no sólo perfeccioné el idioma inglés (uno de los motivos por los que decidí dar el paso) sino que además tuve la oportunidad de trabajar con profesionales de multitud de países y experimentar con distintos métodos de desarrollo de producto digital. Eran los primeros años del lean startup, del design thinking…Como te digo, fueron años muy importantes para mi desarrollo profesional.

Déjame añadir algo relacionado con este tema. Cuando un diseñador más joven me pide consejo sobre su carrera profesional, le digo que se olvide de aprender esta o aquella herramienta. Siempre digo que lo mejor que puede hacer es irse a trabajar a otro país. Sentirse extraño en otra sociedad ayuda a madurar, pero también a entrenar y despertar la mirada, algo esencial en nuestra profesión. Saint-Exupéry dijo: “No hay que aprender a escribir, sino a ver. Escribir es una consecuencia”. Sustituye escribir por diseñar y verás que la frase sigue siendo certera. El buen diseñador debe aprender a ver, pero también a sorprenderse y hacer las preguntas correspondientes. Vivir en otro país y utilizar otro idioma te ayudan a ello. 

Óscar Mangas nos permite echar un vistazo a su portfolio

De todas las tareas que realizas como diseñador UX, ¿cuál es tu preferida? ¿por qué?

No es una tarea en sí, pero una de las cosas que más me gusta es construir algo desde un modelo abstracto inicial hasta que se tangibiliza en algo más concreto. Esto puede ocurrir de muchas formas y siguiendo distintas técnicas. Es lo que, en gran medida, hoy tiende a llamarse discovery. Disfruto mucho de este proceso en el que algunas de las preguntas no tienen respuesta inicial y se han de ir contestando a través del conocimiento que va surgiendo. Esas idas y venidas, esos pasos adelante y atrás, están muy presentes en la base de todo lo cualitativo y responden a un determinado tipo de mentalidad que exige una gran flexibilidad a la hora de entender y, en caso de que se pueda, descifrar determinados hechos. Como digo, es este proceso repleto de conjeturas, con selección de preguntas, métodos de investigación y hallazgo de respuestas lo que más me gusta de mi trabajo

Tienes una newsletter llamada Interludio ¿qué temas tratas en ella?

Me alegra que me preguntes por Interludio, Gemma. Es uno de los proyectos personales en los que más ilusión he puesto en los últimos años. La idea surgió con el objetivo de hablar de todo aquello que me llamaba la atención, pero con el tiempo me he ido centrando en determinados aspectos del diseño y la tecnología que intento explicar o cuestionar desde una perspectiva humanista. Han sido, hasta el momento, 33 cartas en las que hablo de aspectos de la realidad que por algún motivo me han hecho reflexionar. Entre ellos están la inteligencia artificial o el diseño urbanístico de España. Muchos nacen de algo que oigo, veo o leo. Es decir, como decía antes, de mirar el mundo.

A pesar de que no soy demasiado regular publicando por falta de tiempo, las cartas han servido para que mucha gente me escriba dándome las gracias por ayudarle a pensar en algo concreto de una forma distinta o descubrir algún libro que menciono y cuya lectura les ha enriquecido. Solo por esto, ya merece la pena.

Finalmente, Interludio ha servido para algo más. Y ahora aprovecho para darte una primicia, Gemma. Siempre intenté que Interludio tuviese un punto de vista muy personal a la hora de hablar de determinados aspectos de la realidad. Esa forma de relacionar los temas y las fuentes que manejo parece que ha atraído la atención de un medio de comunicación, por lo que en breve empezaré a publicar en el mismo reflexiones del estilo de las que estáis acostumbrados a recibir a través de Interludio. Me hace muy feliz que mi newsletter empezara como una forma de reflexionar sobre el mundo y ahora vaya a continuar creciendo para captar el interés de más gente. 

Actualmente estudias el Grado de Psicología por la UOC ¿por qué surge este interés?

Cuando estudié Sociología en los años 90 tuve un profesor que dijo: “Un buen sociólogo es aquel que se pregunta el porqué de todo lo que le rodea”. Desde entonces he tenido esta idea muy presente y no he dejado de preguntarme por todo. La sociología me dio la capacidad de análisis y de hacerme preguntas a un nivel más macro, pero encontraba que muchas de las preguntas que me hacía no podían ser contestadas si no se tenía en cuenta una dimensión mucho más individual. Así, como observador de la realidad, empecé a creer qué la psicología podía tener mucho que decir en la sociedad actual y me zambullí en determinados temas de la disciplina. En un momento determinado, decidí matricularme y espero terminar el grado próximamente.

¿Qué aporta la psicología al diseño de experiencia de usuario?

Yo creo que las aportaciones de la psicología pueden ser muchas. Y de hecho lo son. A veces me sorprende que determinadas personas del mundo digital vean como un hallazgo determinados procesos como son los de mejora continua, cuyos fundamentos manejando la incertidumbre están desde hace décadas asentados como método en la planificación, selección y ejecución de las propias técnicas cualitativas y cómo estas han sido utilizadas en la propia investigación de mercados.

En temas más específicos, creo que la psicología se ha utilizado de una forma consciente desde el propio origen de la experiencia de usuario como disciplina. Otras veces se ha hecho de una forma interesada para dar entidad a aspectos que son muy obvios. Por ejemplo, hay aspectos de la Gestalt que se han sabido ver y difundir, otros se han cogido de manera interesada y están poco fundamentados según el caso y la forma de aplicación. 

A un nivel más práctico, me sorprende que a estas alturas no se haya intentado encontrar un encaje sólido con conceptos como el rapport, que es mucho más completo y profundo que la empatía, una capacidad que tanto se reclama en los profesionales de la disciplina.

Por último, hoy en día la psicología (a diferencia de los años 90 cuando yo entro en relación con la disciplina) tiene mucho de biología y análisis de datos. Es decir, las fronteras entre las áreas de conocimiento, así como entre el cuanti y el cuali, son cada vez más difusas. Esto hará que sus hallazgos se apliquen poco a poco a otras disciplinas como el diseño.

¿Cuáles son tus influencias? ¿Algún ejemplo de obra de arte, objeto de diseño, web, app o libro que quieras compartir?

Como te comentaba antes, siempre he pensado que la mirada es lo más importante que tenemos y es lo que fundamenta nuestra relación con el mundo. Creo que entender cómo se gesta y organiza es fundamental para que evolucione. Y si nuestra mirada cambia, nosotros también lo hacemos con ella. Luis Buñuel supo verlo hace muchos años a través de ese famosísimo ojo que es desgarrado por una cuchilla en Un perro andaluz. Por tanto, cuando me preguntan por influencias o referencias, siempre digo que soy bastante ecléctico y depende un poco del momento, pero siempre van encaminadas a enriquecer la mirada y muy pocas veces cito referencias estrictas de diseño. Allá voy. 

Últimamente he vuelto mucho a Homo videns de Sartori y El crimen perfecto de Baudrillard, dos obras de finales del siglo XX que son fundamentales y ya anticiparon algunas claves del siglo XXI. En sus argumentos básicos siguen siendo de una actualidad pasmosa y creo que cualquier diseñador debería leerlas para entender cómo se gesta la relación entre la pantalla y el sujeto contemporáneo. Otro librito al que he vuelto últimamente es Del bisonte a la realidad virtual, de Román Gubern. Creo que también posee mucha lucidez en sus argumentos.

El método interpretativo y humanista de Oliver Sacks me parece maravilloso. Hay un documental precioso en Filmin sobre su vida. Cualquiera de sus obras enseñan a mirar e interpretar el mundo de otra forma, aparte de que cualquiera de sus libros es una delicia.

Otra obra que me impresionó hace mucho y vuelvo a ella de vez en cuando es Modos de ver, de John Berger. Me sigue pareciendo un libro muy inteligente y del que se puede seguir aprendiendo.

Por último, sobre mi mesa hay libros que ojeo y consulto a menudo, aunque solo sea para pasar el rato. Hay cosas tan dispares como La historia de la belleza, de Umberto Eco, Historia de la Moda, editado por Penguin Random House, o los volúmenes de Taschen sobre Web Design o Design of the 20th century.

Libros sobre el escritorio de Óscar Mangas, Design Lead en Toqio

Por último, ¿te gustaría añadir alguna pregunta a la entrevista? ¿Qué nos hemos dejado en el tintero?

No, Gemma. Ha sido un placer tener esta conversación contigo. Solo me gustaría dejar un último comentario sobre el momento de cambio que vivimos. Los diseñadores creo que deben prepararse para vivir en un mundo donde la tecnología ocupará, si no lo hace ya, un papel cada vez más protagonista. El diseño digital tendrá que competir, e ir de la mano, con ella a la hora de aportar soluciones a la sociedad. El buen diseñador digital, como ya ha ocurrido en otros momentos, tendrá que saber leer las claves (entendidas como síntomas) a las que se enfrenta. Esas claves tendrán que ver con cuestiones éticas, psicológicas, legales, etc. Aquel que sepa hacerlo llegará a ser un buen diseñador. Es decir, trascenderá las fronteras de la disciplina. Esto último es a lo que debe aspirar cualquier profesional no ya sólo del diseño sino de cualquier área de conocimiento y su aplicación práctica.

¡Muchas gracias!

Gracias a ti, Gemma. Ha sido un placer.

Referencias

Baudrillard, J. (2006). El crimen perfecto. Anagrama.

Berger, J. (2016). Modos de ver. Editorial GG.

Burns, Ric. (2019). Oliver Sacks: una vida.

Eco, U. (2004). Historia de la belleza. Lumen.

Charlotte y Fiell, P. (2020) Design of the 20th Century. Taschen.

Gubern, R. (2006). Del bisonte a la realidad virtual. Anagrama.

Moda. Historia y estilos. Penguin Random House.

Sartori, G. (2012). Homo videns. La sociedad teledirigida. Taurus.

Ford, R. (2019). Web design. The evolution of the digital world 1990-today. Taschen.

Más entrevistas

Si te ha gustado la entrevista de CursoUX a Óscar Mangas amablemente te recordamos que también hablamos con Isabel Campi, historiadora del diseño y con Sam Checa, Product Designer.


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